La historia de los asesinos seriales en el mundo se remonta a miles de años, ya que la existencia de estos criminales se registra en diferentes momentos de la historia. Un ejemplo de ello fue Locusta, la primera asesina serial de la humanidad. Esta mujer fue una destacada fabricante de venenos del Imperio romano y muy activa en los dos reinados finales de la dinastía Julio-Claudia. A esta mujer, nacida en Galia, Francia, en el Siglo I, se le atribuyen los homicidios de Claudio y de uno de sus hijos llamado Británico, al tiempo que fue la favorita del emperador Nerón durante varios años y de hecho la mantuvo dando enseñanzas a otros fabricantes de veneno a su servicio. Locusta fue la asesora de venenos de la emperatriz Agripina la Menor, quien, de acuerdo con lo señalado por algunos historiadores, le habría pedido veneno a la asesina serial para asesinar a su esposo Claudio. La sustancia fue esparcida en un hongo y llevada al emperador por su probador de comidas, Halotus. Hay un rumor que señalaba que cuando el veneno pareció ser ineficaz, el médico Cayo Estertinio Jenofonte mató a Claudio con una pluma envenenada supuestamente poniéndola en su garganta para provocarle el vómito, aunque aún no se confirmó. La emperatriz fue reconocida como quien proveyó la sustancia y fue encarcelada con cargos de envenenamiento. Locusta habría sido quien le recomendó a Agripina el uso de Atropa belladonna, una especie de arbusto, como veneno, ya que sus extractos fueron usados desde la antigüedad; la planta y sus frutos contienen alcaloides tropánicos, principalmente hiosciamina y escopolamina, que son letales. En el año 55, mientras seguía encarcelada, Locusta fue convocada por el hijo de Agripina, el emperador Nerón, para crear un veneno con el fin de asesinar al hijo de Claudio, Británico. Como este veneno era de efecto lento, el propio Nerón azotó a la múltiple asesina y la amenazó con la ejecución inmediata si no le daba un veneno de acción inmediata para tener éxito. Y fue así que se lo suministró, y el propio emperador recompensó a Locusta con un indulto completo y grandes extensiones de tierra, a donde envió aprendices para que le enseñara sus dotes. En el año 68, antes de huir de Roma, Nerón consiguió veneno de Locusta para su propio uso y lo mantuvo en una caja dorada, aunque él murió por otro método de suicidio. Tras la muerte de Nerón, Locusta fue condenada a muerte por el emperador Galba durante su breve reinado, que culminó el 15 de enero de 69. Ella, al igual que otros favoritos de Nerón como Helio, Patrobio, Narciso, fue paseada encadenada por la ciudad y luego ejecutada.
Locusta: La primera asesina serial de la historia romana
La historia de Locusta, la primera asesina serial del mundo, que fue una envenenadora en las cortes de los emperadores romanos Claudio y Nerón. Jugó un papel clave en los asesinatos políticos y fue finalmente ejecutada.